Planifica tu 2027 antes de que el torbellino decida por ti

Quedan diez semanas para cerrar 2026. Sabes que tu empresa puede dar un salto en 2027 y tienes las ganas de hacerlo realidad. Pero entre correos, urgencias de clientes, el cierre de mes y el incendio de turno, la planificación vuelve a quedar para la próxima semana. Y la próxima.

No es falta de talento ni de compromiso. Es el día a día haciendo lo que mejor sabe hacer: comerse la estrategia. La buena noticia es que no tienes que elegir entre operar y planificar. Este fenómeno está bien estudiado y quienes lo han investigado coinciden en cómo enfrentarlo.

Chris McChesney, Sean Covey y Jim Huling lo bautizaron en Las 4 Disciplinas de la Ejecución como “el torbellino”: toda la energía que se necesita para mantener la operación andando. Su hallazgo es incómodo. El torbellino no se negocia; siempre gana. Por eso proponen apartar una porción acotada de tiempo para unas pocas metas crucialmente importantes, medirlas con indicadores que el equipo pueda influir, hacerlas visibles en un tablero y revisarlas con una cadencia de accountability.

Verne Harnish, en Scaling Up, llega al mismo lugar por otro camino: una estrategia en una página, metas a tres años y a un año, y prioridades trimestrales que todo el equipo conoce y ejecuta al unísono. Todos coinciden en el secreto mejor guardado, pero más conocido, de las empresas que escalan: planificar. No como un ritual anual de PowerPoint, sino como un ejercicio vivo.

En mi experiencia acompañando equipos directivos, la regla es simple. Entre el 80 y el 90% del tiempo se va en ejecutar, y así debe ser. Pero ese 10 o 20% restante decide el futuro. He visto empresas cambiar su trayectoria no por una gran idea, sino porque un equipo se encerró dos días, miró de frente sus resultados y acordó tres prioridades para el trimestre. Y las cumplió.

Por eso propongo tres movimientos. Primero, aprende del pasado: ¿qué resultados obtuvimos este año y por qué? Sin buscar culpables, con datos. Segundo, revisa tu estrategia: si ya la tienes, actualízala; si no, constrúyela. Desde ahí, aterriza la mirada a tres años; al 2027 y, lo más importante, al próximo trimestre. Lo que mueve la aguja es el trimestre: noventa días bastan para lograr algo relevante y son lo suficientemente cortos para no perder la urgencia. Tercero, hazlo en equipo. La mejora no ocurre cuando el dueño piensa solo en sus vacaciones; ocurre cuando el equipo completo empuja en la misma dirección.

Mi invitación es concreta: abre tu calendario ahora, mientras lees esto, y bloquea tu jornada de planificación. Y si necesitas a alguien que facilite la conversación y haga las preguntas difíciles, en Scaling lo hacemos trimestre a trimestre con empresas que decidieron crecer.

El torbellino va a seguir ahí en enero. La pregunta es si va a seguir manejando tu empresa o si, esta vez, vas a ser tú.

                                              Alfonso Mujica

                                        Founder Coach de Scaling 

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